Desde el comienzo, muchas han sido las ocasiones que hemos tenido de participar en Procesiones, y desde aquel primer domingo de tres nazarenos, mucho hemos crecido y evolucionado, consideramos que en el buen camino.

Pero precisamente porque cada año, además de los hermanos de siempre, se incorporan a nuestras procesiones nuevos cofrades, debemos saber las más elementales reglas para considerar, de principio a término, que todo ha sido un éxito colectivo, al servicio de nuestros Titulares. Por descontado, no suponen ninguna obligación impuesta por la Cofradía, sólo un recordatorio de las más elementales normas de respeto y comportamiento.No obstante, la primera de las normas que a continuación se detallan sí es obligatoria.

  •  Todos los costaleros y anderos deben ser socios (adheridos o activos) de la Cofradía. El derecho a participar en las Procesiones viene dado por la pertenencia a la Hermandad (Estatutos, arts. 9-14).
  • Todos los Cofrades que participamos en un Procesión debemos observar el máximo respeto durante el tiempo que dura la Procesión y el tiempo que permanecemos en la Iglesia. Si hay algo que comentar, discrepancias o sugerencias, lo haremos en otro lugar y en otro momento.
  • Los nazarenos que “cubrimos carrera” debemos procurar que nuestra luz esté lista y en funcionamiento durante el recorrido de la Procesión, tanto si portamos cirio con bombilla, como si llevamos farol de vela. También cuidaremos la llegada a la Iglesia, preferentemente nos quedaremos formados, en fila, hasta que los pasos lleguen, al menos, a la entrada de la Iglesia.
  • Nuestra Cofradía inicia las Procesiones, por lo que es importante la puntualidad, debiendo estar en la Iglesia media hora antes del inicio de las mismas. Guardaremos la debida compostura y recogimiento, así como la utilización correcta de la túnica e insignias, y el uso de un calzado adecuado al vestuario de nazareno, de color oscuro.
  • En la calle, la formación de la hermandad es responsabilidad de los Cuadrilleros, cada uno de los cuales cubre un tramo. Ellos cuidarán que la formación interna no se corte, el tiempo de desarrollo, la distancia entre nazarenos, que los pasos no queden solos… También suelen llevar bombillas de repuesto para cubrir cirios apagados.
  • No es decoroso ni respetuoso comer o masticar chicle durante la Procesión. Evitaremos este comportamiento.
  • Los costaleros y anderos pueden necesitar agua durante el recorrido, debido al esfuerzo. Debemos hacerlo lo más discretamente posible.
  • El adorno floral de los pasos se puede solicitar el sábado, a primera hora de la mañana, momento en el que se desvisten las andas, nunca nos llevaremos flores ni las pediremos al término de las Procesiones.
  • Para saetas, los capataces de los pasos pararán las imágenes en el Ayuntamiento. El Viernes Santo no se cantarán saetas por respeto al Santo Entierro.

Debemos recordar que una Procesión es un acto de fe que un grupo de cristianos celebramos al amparo de la Iglesia. Una conmemoración de la Pasión de Cristo, de su agonía hasta la alegría de la Resurrección. Cuidemos los valores que representamos, y actuemos en consecuencia, con respeto, unidad, fervor y esperanza. La imagen que damos a los demás, en cierto modo, la “gozan” o la “sufren” nuestros Titulares, La Oración de Nuestro Señor en el Huerto, y Nuestro Padre Jesús del Calvario. Todo lo que podamos mejorar, es poco.

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