En la tarde del Sábado de Pasión, nuestros Sagrados Titulares, que habían permanecido en la capilla de la residencia, fueron trasladados por sus costaleros y anderos hasta la Ermita de Nuestra Señora de Loreto.
Un acto sencillo, vivido con mucho cariño y respeto hacia nuestras imágenes.
El Señor nos reúne en torno a nuestra Hermandad para comprender mejor su Palabra.



































































